Obama riega su error con cerveza

El presidente Barack Obama cometió un error importante en comunicación política el pasado 22 de julio, cuando se refirió a una supuesta actitud racista de las fuerzas policiales al detener el sargento James Crowley al profesor afroamericano Henry Gates a la entrada de la propia casa de éste último. Obama calificó la actitud del polícía de “estúpida”. El presidente estadounidense patinó con el comentario por dos motivos:

  1. Realizó una declaración sin disponer de toda la información, pues más tarde se supo que la mujer que avisó a la policía, en ningún momento comentó que fuese un negro quien estaba intentando acceder al inmueble, y que el policía actuó ateniéndose a las reglas y deteniendo al profesor por “reacción exagerada”. Si bien es cierto que en política hay que disponer de muy buenos reflejos para aparecer o desaparecer en el momento adecuado, Obama debería haber esperado a conocer los detalles de la historia antes de entrar de lleno en ella.
  2. El presidente abrió una brecha por la “puerta falsa” en un debate de permanente actualidad en la agenda norteamericana. Hay que aprovechar los hitos que se van sucediendo durante una legislatura para reforzar tu mensaje. Aplicado a España, Zapatero podría recoger el guante de casos relacionados con el aborto o la homofobia, para refrendar un política enfocada a la defensa de los derechos sociales, que es como pretende ser reelegido en 2012 y como lo consiguió el año pasado. En el caso que nos ocupa, Obama eligió una “historia errónea” para apoyar su causa: el ataque racial no se había producido lo que podría generar, como así fue, el efecto contrario.

Pero por el mismo motivo por el que Obama convenció a los norteamericanos de que él era el mejor estandarte del sueño americano, esto es, un exquisito equipo de comunicación, el presidente lo ha vuelto hacer. Le ha dado la vuelta a la tortilla y ha dejado para la posteridad el nacimiento de una nueva cumbre: the beer summit

Como acto de redención y reconciliación a partes iguales, el equipo de Obama se inventa un encuentro entre el profesor afroamericano, el agente, Obama y su vicepresidente. Los cuatro alrededor de unas cervezas en los jardines de la Casa Blanca, distendidos, sonriendo…  La solución, como en muchas otras ocasiones en política, es visual. ¿Qué consigue con esta beer summit?:

 

  • Transmitir cercanía: momentos relajados para un líder. Fundamental en la construcción de un dirigente popular (miren, una vez más, a Esperanza Aguirre, que se sube a todo, lo prueba todo y se prueba todo… más que aconsejable su entrevista en Vanity Fair edición española)
  • Reforzar su capacidad de resolución: es el catalizador de una “reconciliación nacional”, metáfora de una disputa muy largan en USA y en la que él representa el mejor exponente de superación.
  • Expetación mediática para con un hecho cotidiano: programas especiales, conexiones en directo (ver video arriba de la CBS)… despliegue mediátic0 para ver al presidente tomando un cerveza. Los ciudadanos quieren saber cómo se comporta su presidente fuera de su cargo, quieran admitirlo o no los asesores de la política española. El despliegue de la cumbre de la cerveza suma puntos aunque no sea a corto plazo.
Anuncios

Acerca de ruizmateos

Gerente en la operación de Panamá de LLORENTE & CUENCA, primera consultoría de comunicación de España y Latinoamérica
Esta entrada fue publicada en Casos de éxito y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Obama riega su error con cerveza

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Me encanta el nombre del acto, sí señor!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s