Un omeprazol para digerir el Estado de la Nación

El delirio socialista de algunos cargos autonómicos y del aparato ya ha llegado a estos límites, literal:

“Si se explican bien estas medidas y se hace un poco de pedagogía, la gente nos va a entender, y nos va a ver como responsables políticos que afrontan los retos, con responsabilidad pero también con firmeza en los momentos más duros”

La cita se incluye en la excepcional crónica de Javier Casqueiro el domingo en El País y en la que se da cuenta de la miopía política que algunos dirigentes y analistas del PSOE atesoran a tenor de los sondeos electorales y de la deriva en la que ha entrado el Ejecutivo.

Insisto en la cita porque contiene todos los elementos para la crítica a su estrategia:

  • “Si se explican bien estas medidas…” Esa oportunidad se perdió en el mismo momento en que salieron de la boca de Zapatero en el Congreso. Moncloa decidió jugar, incomprensiblemente, con el factor sorpresa, virando el timón 360º respecto de su política llevada a cabo durante 6 años. En cuestiones económicas, para no dar sustos a inversores y consumidores, las decisiones se anticipan, se filtran, se cuentan sin contar para que no se parta el mástil en el giro brusco.
  • “… y se hace un poco de pedagogía…” El valor de más valor, valga la redudancia, para un padre o un profesor, ante sus hijos o alumnos, es la coherencia. Porque sostenerla implica mantener la autoridad. Las bases socialistas han respetado a su líder por ser coherente con el mantenimiento de su política social, que era su baluarte ante el electorado. Y todo ello se ha caído. Si a ello unimos que fue un presidente ausente de la escena pública durante los siguientes 4 días desde que hizo el anuncio, y que el PP pudo entonces enmarcar el plan como le vino en gana, la herida autoinfligida es aún mayor.

  • “… la gente nos va a entender y nos va a ver como responsables políticos…” Este gobierno no tiene un problema con la crisis económica, tiene un problema de descoordinación y ese es el motivo por el que los ciudadanos no le comprenden. Con una oposición ciertamente enfangada en sus propios problemas, podríamos ser intervenidos de facto por Alemania y Francia (es casi lo que nos ha sucedido) y que Zapatero mantuviese una base moderada de apoyo. Sin embargo, la confusión en el mensaje es de tal calibre que no existe un atisbo de rumbo fijo; no hay hoja de ruta y ese discurso sí que ha calado entre los socialistas (ya no digamos entre los conservadores).
  • “…con firmeza en los momentos más duros…” Firmeza es, posiblemente, el adjetivo que menos define a este Ejecutivo si no es para criticar su empecinamiento en no reconocer la crisis. Darle la vuelta se muestra imposible. Y no existe el voto por pena. Existe la abstención o el voto blanco, cuando no el voto de castigo (al partido contrario).

Este es el escenario de Zapatero ante 3 citas fundamentales hasta 2010: las elecciones catalanas de otoño, las municipales del año que viene y las generales en 2012. ¿Hay luz al final del túnel para Zapatero? Yo le propongo un ejercicio de coherencia y sentido común que le podría valer algún que otro aplauso: estudiada bien la lección, que comparezca en rueda de prensa ante la opinión pública y explique qué va a hacer, qué va a legislar, qué planes va a poner en marcha, con qué equipo va a contar y de qué manera, desde hoy hasta el último día en que esté en el cargo. Transparencia, previsibilidad y coherencia. Lo están pidiendo a gritos.

Creo que todo este post lo podría haber resumido con una frase que alguien me soltó ayer. “Cada vez que veo a las dos vicepresidentas salir a defender lo que está haciendo este Gobierno, me tengo que tomar un omeprazol“. Pues eso.

Anuncios

Acerca de ruizmateos

Gerente en la operación de Panamá de LLORENTE & CUENCA, primera consultoría de comunicación de España y Latinoamérica
Esta entrada fue publicada en Comunicación del Gobierno de España y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Un omeprazol para digerir el Estado de la Nación

  1. Buenísimo el post y tan didáctico como todos los tuyos, Carlos.

    Y hoy para rematar tanta improvisación y descoordinación, se anula el BOE de ayer que limitaba la capacidad de los ayuntamientos para endeudarse, sale Elena Salgado diciendo que había sido un error y luego Pedro Castro la corrige señalando que no se trata de un error sino de las presiones de los alcaldes. Un abrazo

  2. Carmen dijo:

    Carlos,
    Felicidades por el post. Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que apuntas. En todo este embrollo llama poderosamente la atención el papel del ministro José Blanco, que aplica la directriz pedagógica hasta el punto de aterrizar en la Noria. No se qué me llama más la atención, si su aparición en el programa o el fundamento (¿hipócrita?) de las críticas de muchos medios de comunicación a dicha aparición… Se cuántos millones de personas le vieron, pero no se cuántas opiniones pudo cambiar. Un beso!

  3. Pingback: Las malas noticias… para el día de circo « Escuela de comunicación política

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s