Los tres mosqueteros de Rajoy

Beatriz Toribio para  www.lainformacion con participación de la Escuela de Comunicación Política

Mariano Rajoy ha estado más de tres meses sin dar una rueda de prensa con derecho a preguntas. El año pasado hizo lo mismo. Estuvo seis meses sin hablar en pleno escándalo del ‘caso Gürtel’ y en 2010 se ha tirado desde el 22 de mayo hasta el pasado 2 de septiembre sin responder a preguntas.

A Rajoy le cuesta dar la cara. Se le ve cómodo cuando habla de fútbol, ciclismo o cualquier otro deporte. Pero evita todo cuanto le es posible los temas espinosos. Eso explicaría que no fuese el presidente del PP el primero en pronunciarse sobre el último envite de Francisco Camps, que en julio presentó sin consultar a nadie su comité electoral. Fue Esteban González Pons quien, con el inicio del curso político, mostró su apoyo al líder valenciano “en nombre de Génova”. Una semana después lo hizo Rajoy.

Y también fue Gonzalez Pons el primero en acudir a Melilla tras los incidentes acaecidos en agosto en la frontera con Marruecos. El líder del PP visitaba la ciudad autónoma el pasado jueves, justo un mes después de los altercados.

Lo mismo ha ocurrido en otros casos. Aún no se ha escuchado una palabra a Mariano Rajoy sobre la disputa en el PP de Asturias. Es Dolores de Cospedal quien ha pedido calma a quienes ven una crisis del partido en esta provincia. La secretaria general del partido da la cara todos los martes pronunciándose sobre las rencillas internas del partido. La también candidata a presidir Castilla La Mancha es quien más se quemó con el caso de espionaje en el seno de la Comunidad de Madrid, que salpicó a Manuel Cobo y Alfredo Prada. Y es también quien más aclaraciones ha tenido que dar sobre Camps.

En el Congreso es Soraya Sáez de Santamaría quien le hace el trabajo sucio a Rajoy. Tanto, que es vox populi entre muchos diputados y periodistas que el habitual rifi-rafe de los miércoles con la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega es más interesante que el de Zapatero-Rajoy. Ella es la verdadera artífice de algunos logros del PP en el Congreso, como los envites al PSOE sobre la subida del IVA o el rechazo de toda la Cámara incremento de las pensiones.

“Teniendo en cuenta que tiene una imagen de político muy serio, enconsertado y algo incómodo en el contacto con los ciudadanos de a pie, ha optado por rodearse de figuras como Sáenz de Santamaría, Cospedal o Pons para rejuvenecer y dulcificar su imagen y, al mismo tiempo, no quemarse evitando exponerse mucho ante los medios de comunicación”, explica Yuri Morejón, asesor en comunicación pública y política.

¿Qué aporta cada uno a la imagen de Rajoy?

Morejón considera que a diferencia de Rajoy, a Sáenz de Santamaría se le ve cómoda en su escaño y tiene una “imagen fresca”. Pons maneja los medios de comunicación y las redes sociales a la perfección “y siempre tiene una sonrisa en la cara, cosa difícil en Rajoy”, añade. Y Cospedal “es el complemento que le falta a Rajoy”, ya que tiene una trayectoria distinta, es madre soltera y tiene una imagen muy moderna.

“Todos ellos suman y transmiten imagen de que hay equipo detrás de Rajoy. Cospedal y Sáenz de Santamaría ayudan a Rajoy entre el electorado femenino, ya que en ese sector de la población Zapatero siempre le ha llevado ventaja. Pons maneja bien el lenguaje mediático y sabe proporcionar titulares y declaraciones efectivas”, añade Daniel Ureña, socio director de Mas Consulting España.

Una estrategia arriesgada

Pero esa estrategia de mantenerse en un segundo plano puede volverse en contra de Rajoy. Su partido está logrando encabezar las encuestas, pero su respaldo social sigue siendo inferior al de José Luis Rodríguez Zapatero pese al fuerte desgaste del Gobierno. “Dos años y medio en política es mucho, pueden pasar muchas cosas que relancen de nuevo al presidente del Gobierno o al PSOE. No porque le vaya mal a Zapatero le va a ir bien a Rajoy. Los ciudadanos no ven en él una alternativa y por ello, esa estrategia contemplativa puede ser un riesgo”, afirma Morejón, director de Yescom Consulting.

Carlos Ruiz Mateos, experto en comunicación política y asuntos públicos, añade otra perspectiva. Al inmovilismo de Mariano Rajoy se une la de todo el PP, que está utilizando la crisis económica para atacar al Gobierno “sabedores de que hacía poca falta agitar más el tronco para que cayese la hoja. El gran inconveniente es que la ciudadanía también percibe esa falta de concreción de ideas y de presentación de alternativas”.

Ruiz Mateos, autor del blog Escuela de Comunicación Política, considera que en el Congreso de Valencia de 2008, el PP hiso un “esfuerzo importante por presentarse como un partido renovado”, introduciendo caras nuevas. Pero esta renovación no afectó a Mariano Rajoy, lo que “ha lastrado la posibilidad de marcar una fuerte diferenciación entre una etapa y otra y la posibilidad de articular un discurso consistente e inquebrantable.

Cambio de cara… o más nuevas caras

El desgaste del PP es el que transmite Mariano Rajoy. ¿Qué hacer entonces? “El partido que se atreva a cambiar de cartel en las próximas elecciones generales, será quien gane. El anquilosamiento de la política española, el hartazgo de la ciudadanía y el clima de inmovilismo y incertidumbre que se ha generado, animan a que el partido que ofrezca una cara nueva y un discurso fresco, será el vencedor”, afirma Ruiz Mateos.

Como esa posibilidad por ahora no se plantea en el seno del PP, este experto en comunicación política  apunta a otra: dar cabida a “estrellas emergentes” y políticos consolidados en regiones gobernadas por el PP, como Alberto Ruiz-Gallardón “un activo fundamental para un PP que quiere recuperar el poder”; Alberto Nuñez Feijóo, que en opinión de Ruiz Mateos representa “la mejor acepción del “centro reformista” que proclamaba Aznar en su primer mandato” o dar más protagonismo a diputados como José María Lasalle y Cayetana Alvarez de Toledo, “dos políticos con un discurso muy solvente, y que son jóvenes y carismáticos”.

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Acerca de ruizmateos

Gerente en la operación de Panamá de LLORENTE & CUENCA, primera consultoría de comunicación de España y Latinoamérica
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3 respuestas a Los tres mosqueteros de Rajoy

  1. cantueso dijo:

    Sólo leo periódicos de EE.UU porque tengo que saber inglés a la perfección. No veo la tele. Soy de Suiza y no sé nada de política española. Aún así, simplemente porque vivo y trabajo aquí y como leo los blogs, voy aprendiendo nombres, cosas y caras, pero nunca, ni una sola vez, he oído o leído algo de Rajoy, y hasta me irrita que siga allí sin cara, sin nombre, sin programa, sin nada, hasta que un día se le olvidó ponerse el cinturón de seguridad. ¡Y entonces salió!

    Qué vergüenza que mitad del país acepte a un hombre así como líder. Y que gente muy competente allí arriba lo deje estar en su sitio. Y que lo de cui bono todavía no tenga respuesta….¿o es el sock puppet de Rubalcaba?

    • ruizmateos dijo:

      Hola Cantueso, gracias por tu aportación. Rajoy es un personaje peculiar de la vida política española: un hombre campechano, sin gran carisma que, de todas formas, ha demostrado ser un parlamentario avezado y con mucha garra, además de ser reconocido como buen gestor. Es una especie de “quiero y no puedo”. Sin duda, 2012 es su última oportunidad. De todas maneras, te dejo una reflexión: intuyo que como presidente de Gobierno, Rajoy ganaría muchos puntos con respecto a su labor en la oposición. Un abrazo.

  2. cantueso dijo:

    Muchas gracias por tu respuesta. Espero que tengas razón y que haya este silverlining.

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