El Presidente deja el ‘zapaterismo’ y vuelve al PSOE para afrontar el final de la legislatura

 

Análisis de Expansión (Beatriz Amigot) en el que la Escuela de Comunicación Política participa

¿Estrategia acertada?
Los expertos coinciden en que en términos generales lo es. “Los cambios son lógicos y, en parte, esperados. Sin duda destaca la recolocación de Rubalcaba. En estos momentos es uno de los políticos más valorados del país, especialmente gracias al buen papel que ha desempeñado al frente del Ministerio del Interior, y creo que el movimiento del Gobierno ha sido el adecuado. Rubalcaba desembarca en la Vicepresidencia con credibilidad, un atributo que el Ejecutivo necesita ahora más que nunca”, explica Santos Ortega, director de Asuntos Públicos de MAS Consulting España.

Por otra parte, los expertos también destacan el nombramiento de Ramón Jáuregui como ministro de la Presidencia. “Es muy buen comunicador. Va a saber explicar las decisiones difíciles y, además, se lleva muy bien con todos los grupos parlamentarios lo que le aportará estabilidad a Zapatero”, explica Iván Redondo, consultor político de Redondo&Asociados

“También es comprensible la salida de algunos ministros cuya imagen estaba ya muy deteriorada [ver gráfico] y que eran objetivo constante de la oposición, como el caso de Moratinos, de Aído o de Corbacho”, añade este experto.

Marca la agenda política
Los cambios se han anunciado un día después del debate sobre los presupuestos, que ha quedado muy desplazado del foco informativo. “El Ejecutivo ha intentado dar un golpe de efecto. En menos de 24 horas hemos pasado de cerrar un capítulo, el de los Presupuestos, que ha mostrado a un Gobierno débil y muy presionado, a abrir uno nuevo en el que el Ejecutivo se reinventa, trata de liderar la situación colocando a figuras clave al frente del equipo mientras se desprende de las piezas más desgastadas y que eran objetivo frecuente de la oposición. Se trata de un punto y aparte” explica Ortega.

“Parece que a corto plazo ya ha pasado la peor época para el Gobierno, tras los recortes, la Reforma Laboral, la huelga general o el debate de los Presupuestos. El Ejecutivo con estos cambios escenifica que se abre un nuevo periodo, en el que aspira a recuperar la credibilidad y a demostrar que sí controla el timón”, asegura Ortega.

Vuelta al partido
“El nombramiento de Alfredo Pérez Rubalcaba y Ramón Jáuregui y el mantenimiento de Manuel Chaves (podía haber suprimido la vicepresidencia tercera para ahorrar) materializan la vuelta de Zapatero a lo básico. Deja su marca personal, regresa al PSOE y se apoya en el partido para afrontar lo que queda de legislatura. Quiere que todos los que confiaban en el PSOE vuelvan a hacerlo” explica Redondo.

Comienza la carrera electoral
Para Redondo, sin duda, este movimiento da el pistoletazo de salida para la campaña de las próximas elecciones autonómicas en 2011 y las generales en 2012. “Se ha cambiado el registro hacia uno mucho más político y electoral. Rubalcaba y Jáuregui son buenos oradores. Zapatero ha sacado la artillería pesada para justificar sus políticas más controvertidas, contentar a las bases y a la izquierda de cara a las elecciones. Además, ha lanzado un mensaje claro a la oposición: el PSOE no se rinde y planta cara en las urnas”, defiende Redondo.

Carlos Ruiz Mateos, consultor senior de Asuntos Públicos en Llorente & Cuenca y autor del blog Escuela de Comunicación Política, opina que “el PP se queda, literalmente, descolocado con los movimientos que ha hecho el Presidente, y le supone una quiebra en su discurso, que deberá recomponer. Debe además ahora lidiar con la ruptura del Gobierno en Canarias. Aunque permanece a casi 14 puntos en las encuestas, será interesante observar los próximos resultados”.

Ortega coincide en este punto. “Como ha demostrado durante años, Rubalcaba se trata de un brillante orador que conoce los entresijos de la política nacional y que, además, tiene una buena valoración entre los ciudadanos”, explica.

“Pero este movimiento debe ir acompañado de una apuesta global por mejorar la comunicación. Sin entrar en valoraciones políticas, lo cierto es que al Gobierno le sigue persiguiendo esa imagen de navegar a la deriva, de titubear constantemente, de inseguridad. El Ejecutivo necesita romper con esa sensación que está instalada en muchos españoles. La entrada de Rubalcaba y otros nombres fuertes del socialismo nacional, como Ramón Jáuregui, en el Consejo de Ministros es un movimiento a priori acertado, pero no puede ser el único si el Gobierno quiere ganar la batalla de la percepción”, sentencia Ortega.

A juicio de Ruiz Mateos otra baza de cara a las elecciones autonómicas de 2011 es que ha puesto en primera línea a varios líderes más vinculados con la política regiona. “Jáuregui se coloca en Presidencia y no en Trabajo como venía rumoreándose las últimas semanas y será el enlace del pacto PNV-PSOE con el Gobierno, dadas sus excelentes relaciones con los grupos parlamentarios. Griñán se refuerza al colocar a Rosa Aguilar en Medio Ambiente. Y en tercer lugar, Marcelino Iglesias será el nuevo secretario de organización de la Ejecutiva Federal, un hombre muy experimentado y que, con toda probabilidad, imprimirá un giro radical en la marcha del día a día de Ferraz”, explica Ruiz Mateos.

Blanco, el perdedor
“Se rompe el equilibrio Rubalcaba-Blanco en favor del primero, incluso en clave sucesoria, si bien esta remodelación no da pistas evidentes de movimientos en este terreno. Parece que el Presidente esperará a después de las elecciones autonómicas para tomar una decisión” explica Ruiz Mateos.

Para Ruiz Mateos, Blanco pierde peso por varias razones: “No consigue sus aspiraciones de alcanzar una vicepresidencia, su compañero de Gobierno, Rubalcaba, se convierte en el hombre fuerte y se cae del Gobierno una de las ministras a las que promovió él: Elena Espinosa. Además, Marcelino Iglesias, con sus propias ideas y muy asentado en el partido, alcanza la secretaría de organización y no cederá su micrófono como portavoz del partido”.

Sanidad como lanzadera
Un aspecto que llama la atención haciendo repaso de todas las grandes crisis de Gobierno que ha protagonizado Zapatero es que la cartera de Sanidad siempre ha cambiado de manos, pero esto no tiene por qué ser malo en sí mismo. “A excepción de Bernat Soria, el Ministerio de Sanidad ha servido a sus titulares para catapultarse a ministerios de más “peso” dentro del Ejecutivo. Tanto Elena Salgado, actualmente vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, como Trinidad Jiménez, que cambia Sanidad por Exteriores, han aprovechado su paso por este departamento”, comenta Ortega.

Vivienda e Igualdad
Todos los expertos coinciden en que era una supresión esperada. “La supresión de Igualdad se va a entender como un “fracaso” personal del presidente, de la misma manera que recibirá críticas por haber hecho de Vivienda un ministerio por una cuestión electoral, cuando respondería más una Secretaría de Estado o a una Secretaría General. En todo caso, Zapatero debía dar respuesta a las continuas peticiones del Congreso de reducir carteras en el Ejecutivo y, claramente, Vivienda e Igualdad eran las primeras renunciables” explica Ruiz Mateos.

Artículo en: http://www.expansion.com/2010/10/20/economia/1287598147.html?a=ef67b60112c9bdb38fa9c50060aa0d3c&t=1287612149


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Acerca de ruizmateos

Gerente en la operación de Panamá de LLORENTE & CUENCA, primera consultoría de comunicación de España y Latinoamérica
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