Martinelli contra el Cuarto Poder

La opinión pública panameña vive sumida, en los últimos meses, en la consternación permanente por la caricatura que los medios de comunicación hacen de su presidente, Ricardo Martinelli.

Los ciudadanos se preguntan cómo es posible que aquel mandatario que venció las elecciones de 2009 con el 60% de los votos y un índice de aprobación del 85% sea el mismo que hoy, menos de 3 años después, dibujan diarios y televisiones: un político autoritario, confrontacional, arisco y, si me apuran, corrupto.

Las cifras no dejan lugar a dudas: Unimer para La Prensa dio el lunes 55/43 en contra de la labor presidencial, la primera vez que Martinelli suspende en esta encuesta. Los números aportados por Ditcher & Neira son más trágicos: en sólo 1 año, el presidente ha perdido 32 puntos de popularidad. Eso quiere decir que el grande desgaste lo ha sufrido en estos últimos 12 meses pues, en los 2 años anteriores, su índice de aprobación pasó de 80 a 70, algo relativamente normal para las estadísticas de gestión de un gobierno.

¿Que ha motivado un descalabro de estas dimensiones? Sin entrar a valorar las decisiones políticas, pues no son asunto de este blog aunque obviamente influyen, la imagen actual de Martinelli es el resultado de una larga batalla entre el presidente y los medios de comunicación, que está perdiendo aquel.

No conozco países en América Latina, ni es el caso de España, donde tantos medios de comunicación se hayan posicionado en  contra del presidente o el primer ministro de su país (La Prensa, La Estrella, Telemetro, TVN, Día a Día, Mi Diario, RPC, la lista es interminable). Sólo se mantiene fiel el diario Panamá América y no es raro leer en sus páginas críticas por la gestión de algunos asuntos.

El presidente ha facilitado enormemente que esta situación se dé y se vaya agravando con el tiempo. Las acusaciones de opacidad en la comunicación de algunos de sus proyectos, las trabas denunciadas por los periodistas en su trabajo diario, cuando no la descalificación directa y personal a algunos de sus miembros (histórica la referencia al oscuro pasado de un periodista) han sido el caldo de cultivo para que se geste este estado de ánimo. Por encima de estas actitudes parece estar el convencimiento de que la prensa intenta derrumbarle.

Cuando se dan estas o similares circunstancias, se suele recurrir a la teoría conspirativa del Cuarto Poder contra el Gobierno legítimo; teoría que ha tenido cierto éxito en Panamá y que explica ese 42% de aprobación que aún mantiene Martinelli (si sólo leyéramos la prensa imaginaríamos a un presidente al borde de la dimisión). La segunda de las medidas que suelen adoptarse es “saltarse al mensajero”, de ahí que el presidente tenga una cuenta (muy activa) de twitter (@rmartinelli) para “hablarle directamente al ciudadano” y se haya pensado en habilitarle un programa de televisión en formato muy breve para que pueda explicar su gestión al panameño sin pasar por las “manos tergiversadoras” de los periodistas. Proyecto que parece estar en stand by.

Martinelli se decantó por esta estrategia mediática. Pero tenía otras opciones. Podría haber optado, por ejemplo, por nadar entre las siempre turbulentas aguas de los grupos mediáticos con el fin de atraerlos hacia sí; es una estrategia que desgasta mucho, exige paciencia y temple, hacer concesiones. Contar con los periodistas y contarles más. Asumir lo que escriben sin reprochar nada. Darles acceso directo a la información.

Como ha reconocido estos días el ex primer ministro del Reino Unido Tony Blair en una declaración pública “es imposible gobernar con los medios en contra o impermeables al mensaje del Gobierno”. Blair llega a decir: “decidí cortejar a los medios de comunicación antes que arriesgarme a la ira de los grandes magnates de la prensa” (cuenta la corresponsal de TVE en Londres, Anna Bosch)

Parece obvio, las estadísticas hablan por sí solas, que la táctica de confrontación no le está saliendo bien al presidente. Y si hacemos caso a Blair, así no se puede gobernar.


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Acerca de ruizmateos

Gerente en la operación de Panamá de LLORENTE & CUENCA, primera consultoría de comunicación de España y Latinoamérica
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Una respuesta a Martinelli contra el Cuarto Poder

  1. Néstor dijo:

    Que tal Carlos, soy panameño y me parece muy acertada ti opinión sobre el presidente Martinelli. Creo que es precisamente esa confrontación la que lo ha hecho bajar en su nivel de aceptación o popularidad. Es de hecho uno de los mas bajos en Latinoamérica si no me equivoco. Sin embargo su política extremadamente populista o paternalista y por otro lado su personalidad muy folklorica hace que sea muy aceptado dentro de la clase media-baja en Panamá.
    Un abrazo y a la orden siempre. Gracias por mirar a mi país.

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